Asociación Misionera de Iglesias Pentecostales

En Hechos 13:22, Dios declara algo profundamente conmovedor sobre David: "He hallado a David, hijo de Isaí, un varón conforme a mi corazón, quien hará todo lo que yo quiero". Esta frase no solo habla de un título, sino de una relación íntima entre el Creador y un ser humano imperfecto. David, a lo largo de su vida, cometió errores que podrían haberlo destruido. Fue un hombre marcado por la imperfección, las caídas, y los pecados que lo llevaron a enfrentar las consecuencias más dolorosas. Sin embargo, había algo en él que lo hacía especial ante los ojos de Dios: un corazón dispuesto, humilde, y siempre abierto a buscar la voluntad divina.