Asociación Misionera de Iglesias Pentecostales

La Biblianos recuerda esta gran misión: "Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura" (Marcos 16:15). ¿Te das cuenta? Es un mandato, una tarea urgente, una responsabilidad que el mismo Cristo puso en nuestras manos. Él te eligió para ser portador de Su luz en un mundo lleno de oscuridad. Hay almas que están sedientas, corazones rotos que anhelan conocer el amor redentor de Jesús, y tú puedes ser ese instrumento en Sus manos.

Estimado lector, hoy quiero invitarte a un viaje profundo y transformador. Es un recorrido hacia el corazón mismo del Evangelio, ese mensaje poderoso que no solo toca, sino que transforma vidas, comunidades, y naciones enteras. Como una semilla plantada en tierra fértil, la Palabra de Dios tiene un poder ilimitado, capaz de restaurar lo quebrantado y encender la esperanza en los corazones más oscuros.

Jesús nos dejó un mandato claro y urgente: "Id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo" (Mateo 28:19). Hoy, más que nunca, este llamado resuena en nuestros corazones. No importa la raza, la cultura o la condición social; el Evangelio es para todos, sin excepción.